martes, 27 de agosto de 2013

Tarta de queso con chocolate blanco

Hace siglos que no subo una receta, así que creo que ha llegado el momento ;)

Esta tarta de queso me encanta, no hace falta usar el horno y queda buenísima, así que no voy a dilatarlo más aquí va...

- Ingredientes:

32 galletas de tipo María
70 g de mantequilla
200 ml de nata para montar
250 ml de leche
250 g de queso tipo philadelphia
1 sobre de gelatina neutra
250 g de chocolate blanco para postres
3 cucharadas de azúcar
1 pellizquito de sal




- Preparación:


Lo primero es preparar la base para la tarta, así que trituramos las galletas dejándolas en un polvo fino. Yo
uso un molde de 22 cm y con las 32 galletas (el paquete entero) queda una base generosa, adoro las galletas trituradas, así que cuanto más gordita queda esta base, más me gusta :)




La mantequilla la calentamos ligeramente hasta que queda prácticamente líquida y la mezclamos con las
galletas. Hay que remover bien para que todas las migas de galleta queden impregnadas de mantequilla y puedan formar una "masa". Es importante que todas las migas queden bien ligadas porque si no al partir la tarta en porciones y repartirla iremos perdiendo la base miga a miga.



Esta masa de galleta y mantequilla la extendemos en el molde de forma uniforme y la reservamos en el
congelador para cuando tengamos el resto.




Mientras preparamos la base, la nata la habremos tenido en el congelador porque cuanto más fría está la nata, mejor se monta. Así que ponemos en un recipiente la nata, el azúcar y la sal y la montamos con las varillas. Si os gustan las cosas dulces podéis poner más azúcar ;) Una vez montada la nata la reservamos
en la nevera.




De los 250 ml de leche calentaremos 150 ml, la que dejamos fría la usamos para disolver el sobre de gelatina. Una vez caliente la mezclamos con la fría. Incorporamos el queso y 100 g de chocolate blanco que habremos fundido al baño maría, con la leche con gelatina y lo batimos para que quede todo bien mezclado.



Recuperamos la nata y la incorporamos a la mezcla anterior removiendo de forma manual con las varillas
hasta que quede todo bien mezclado.




Vertemos el resultado en el molde con mucho cuidado para que no se mueva la base de galleta. Lo tapamos y dejamos enfriar en la nevera hasta que se cuaje la gelatina y quede todo sólido. Yo suelo hacer la tarta el día anterior al que tengo pensado consumirla.



Una vez que está perfectamente sólida derretimos el resto del chocolate blanco y le añadimos 5 cucharadas soperas de leche para que la cobertura no quede dura y lo repartimos sobre la tarta. Dejamos enfriar el chocolate y desmoldamos para servir.



Otra opción es desmoldar la tarta antes de cubrirla con el chocolate para que este escurra por los bordes .

Buen provecho!!

-3-